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La importancia de los elementos de descanso
La cama, el colchón y la almohada son elementos de descanso que, si no son idóneos, generan molestias, dolores articulares, tortícolis y contracciones musculares. Debemos tener en cuenta que la tercera parte de nuestra vida la pasamos en la cama, y que, además, en ella y durante el sueño la relajación muscular es casi total. Por todo ello, un colchón adecuado y una almohada anatómica nos facilitarán el reposo y nos evitarán muchos problemas.
Las molestias más frecuentes de las personas que realizan su trabajo sentadas durante largos periodos de tiempo son:
• Dolor de espalda y de cuello
• Dolor de cabeza
•Obesidad o exceso de peso
•Dolores articulares
•Edemas en extremidades inferiores. Varices
•Estreñimiento.
¿Y el calzado?
Aunque muchas veces son los grandes olvidados, es muy importante cuidar de nuestros pies. Hay que tener en cuenta que los pies soportan el peso de nuestro cuerpo durante toda la vida, y existen muchos trabajos que se realizan de pie por lo que su buena salud es fundamental para nuestro bienestar. El calzado debe ser del tamaño idóneo, confortable, transpirable, que proteja bien el pie y que esté perfectamente adaptado a la actividad que realizamos (zapato, bota, zapatilla, deportivo, etc). Aunque la estética tiene también su importancia, lo que debe primar siempre es la funcionalidad y la comodidad sobre cualquier otra característica.
¿Y qué podemos hacer?
El mejor consejo para contrarrestar la acción nociva que sobre nuestro organismo ejercen los malos hábitos posturales es la de practicar algún deporte o la de realizar ejercicio físico habitual durante las horas de ocio. Es importante aficionarse a la práctica de algún deporte o alguna actividad física, a ser posible aeróbica, que se practique al aire libre.
Aunque la posibilidad de relajar o tonificar los grupos musculares que se endurecen y tensan durante el trabajo es reducida, no hay que dudar en levantarse con frecuencia y moverse, cambiar de actividad, aunque no exista necesidad para ello.
Con la flexión y extensión de los músculos por breves períodos de tiempo se puede conseguir relajación y descanso para ellos. El masaje muscular y el automasaje son dos posibilidades que también ayudan a mejorar la recuperación muscular, beneficiando además la circulación sanguínea y aliviando el dolor y la tensión. |